samedi 1 août 2020

¡Basta con la hipocresía y la mentira, la responsabilidad internacional del Estado no significa dejar morir adultos mayores en las cárceles federales!

    Regularmente, los jueces hablan en sus pronunciamientos o sus escritos diversos, de la responsabilidad internacional del Estado, y del compromiso de la Argentina con los derechos humanos. Es decir, en sus palabras, que todos los hombres y mujeres que han trabajado en las fuerzas armadas seguridad y policiales en los años 70 permanecerán en las cárceles hasta el fin de sus vidas, acusadas de lesa humanidad, sin importar que sean juzgados o no. Todo eso en nombre de los “derechos humanos” (para algunos), y de la “lucha contra la impunidad”.

    En realidad, la impunidad está del lado de ellos, porque hasta ahora, son ya responsables de la muerte en cautividad de más de 570 personas, que eran inocentes y que murieron abandonados, en sufrimiento. La excusa de los jueces esta siempre la misma: tenemos nuestro compromiso con los “delitos de lesa humanidad”, que en realidad no lo son. Pero la responsabilidad internacional del Estado no es dejar morir por su inacción las personas en las cárceles. Esta cuestión depende de una conducta criminal.

    Los procesos de “lesa humanidad” son una vergüenza total, que se puedan comparar con los procesos de Moscú, en las horas más oscuras del régimen comunista de Stalin. Todos los acusados son condenados de manera arbitraria, sin prueba, y con testimonios “reconstituidos” mas de 40 años después de los presuntos hechos. Se instrumentalizan historias dolorosas, pero parciales, que ocultan una parte importante de los hechos. Y sobre todo se oculte la verdad y el contexto histórico, ampliamente documentado. Esto se llama la “depuración”, no derechos humanos. Esta depuración continua hoy, cuando la pandemia del Coronavirus esta a su nivel máximo en todo el país. Los presos viven en condiciones inhumanas, privados de la atención que necesitan, y sin ver a sus familias desde hace más de 4 meses. Los números de muertos siguen aumentando.

    La mentira oficial del Estado argentino quedara como la peor mancha de la historia de la justicia de este país, no como un “modelo” con los derechos humanos que ellos quieren mostrar. Y en un futuro próximo, los jueces que participaron en esta depuración deberán rendir cuentas de sus actos.

Casppa France, 01/08/2020