mardi 21 mai 2019

La misa de la vergüenza. ¿La catedral de Mar de Plata nueva Unidad Básica?


El domingo 19 pasado, en la catedral de Mar de Plata, presidida por el Obispo de Mar de Plata, tuvo lugar una misa llamada en acción de gracias por la beatificación de los mártires riojanos, pero en realidad fue un encuentro político con tendencia revisionista de los años 70. Las fotos, cárteles y ritos militantes característicos de esas reuniones ocuparon el centro de atención durante esa ceremonia político-religiosa[1]
 
La homilía del Obispo Gabriel Mestre[2], fue concretamente el discurso de un hombre político, que en su mensaje no propone ni busca el rencuentro, la reconciliación o la pacificación de Nación. Así, en el punto 3 de su discurso dirigido a los presentes, llamado: Nunca más secuestrados ni desaparecidos:
·        Hace suya las palabras y la visión histórica de la Argentina, según “el Cardenal Angelo Becciu que en nombre del Papa Francisco presidió la beatificación de los Cuatro Mártires Riojanos días atrás, describe muy claramente y en pocas palabras el contexto sociopolítico de aquel momento y dice “Fueron asesinados en 1976 durante el período de la dictadura militar, marcado por un clima político y social incandescente, que también tenía claros rasgos de persecución religiosa. El régimen dictatorial, vigente desde hacía pocos meses en Argentina, consideraba sospechosa cualquier forma de defensa de la justicia social”. Agregando que: “Angelelli y sus tres compañeros mártires de alguna forma representan hoy y aquí a tantos asesinados, secuestrados y desaparecidos de aquellos años oscuros de nuestra Patria”.  

Esas afirmaciones, no son un dogma, son opiniones y como tal son objeto de debate democrático e histórico. Afirmar un hecho político, un punto de vista, repetirlo en todas las ocasiones, no transforma esa hipótesis en verdad.

¿Porque el Obispo Mestre, no realizó una misa en nombre de todas las victimas que hubo en ese periodo (aquellos años oscuros de nuestra Patria, su texto)? ¿O las más de 1500 personas (argentinas y extranjeras) secuestradas, asesinadas, heridas, que dejaron los grupos terroristas de los 70, no son ni víctimas ni merecen una misa? Ni la iglesia católica, el gobierno o la justicia, las reconocieron a la fecha. ¿Es esa la posición del Obispo de Mar del Plata?

Es necesario recordar que, los grupos terroristas de los 70, no luchaban por los derechos humanos, por la defensa de la democracia y muchos menos por la religión católica. Atacando las instituciones del Estado y la sociedad, buscaban tomar el poder político por las armas. Los que se opusieron a esos grupos ilegales, los que no integraban sus organizaciones armadas, los que defendían la Nación en su totalidad, hoy son ilegalmente acusados de lesa humanidad, perseguidos por una parte de la sociedad.

·        Celebrar esta Misa es hacer memoria de todos y cada uno de ellos. No siempre algunos hijos de la Iglesia supieron estar a la altura de las circunstancias y acompañar el dolor y sufrimiento de las víctimas del terrorismo de estado. Por eso agradezco a Dios, que en este momento de memoria aquí en la Iglesia Catedral de Mar del Plata, haya varios hermanos de diversos organismos de derechos humanos con sede en nuestra ciudad. Por los avatares históricos y las opciones ideológicas no en todo estamos de acuerdo. Sin embargo, no podemos dejar de afirmar que en muchos otros valores compartimos el mismo ideal y podemos luchar juntos por una Patria más justa y fraterna, más solidaria y comprometida con los más descartados y marginados de la historia, avanzar en una democracia sólida con la participación e integración de todos los argentinos. Muchas gracias por estar hoy aquí, muchas gracias por ser memoria viviente de lo que nunca más tiene que acontecer en nuestra Patria. Que la sangre martirial derramada por Mons. Angelelli y sus tres compañeros sea verdadera semilla de acercamiento, colaboración y búsqueda sincera del bien común. 

Aquí, el Obispo Mestre se expresa más en militante político que miembro del alto clero católico: Jurídicamente el delito o crimen de Terrorismo de Estado, es inexistente, esa expresión es una utilización únicamente ideológica porque no tiene realidad como sistema o régimen, analizado desde la óptica del derecho político, constitucional o la ciencia política. Es un concepto político-ideológico. “La expresión Terrorismo de Estado no existe, el Estado no puede subvertirse a sí mismo”, España, 28 abril2008, Audiencia Nacional, Sala Penal (http://estaticos.elmundo.es/documentos/2008/04/28/auto1.pdf). Asimismo, “el secretario general de la ONU expresó en 2005 la conceptualización de terrorismo y en forma clara y precisa la inexistencia del terrorismo de Estado[3]. Por otra parte: la CIDH[4], la Unión Europea[5], la ONU[6], la Sociedad de Naciones de 1937[7], y el Código Penal Argentino (art. 41 quinquies)[8], encuadraron el concepto, la definición de terrorismo. Es decir, aterrorizar las autoridades, el Estado, y no lo contrario. Ninguna de esas convenciones, códigos o documentos de organizaciones internacionales mencionan el Terrorismo de Estado como pretenden los defensores de ese concepto, con la clara intención de crear una conceptualización criminal ex-nihilo.

En esa “homilía” si bien se puede leer entre líneas, solo faltaba escribir frases representativas de los 70 reivindicadas por sectores llamados de derechos humanos, como, por ejemplo: ni olvido, ni perdón, ni reconciliación, eran 30000, la sangre derramada jamás será negociada

Finalmente, el Obispo Mestre desde su misión pastoral debió predicar en profundidad las palabras de Juan Pablo II del 11 abril 1987 al visitar la Argentina, quien afirmó: “…que no haya lugar para el odio ni la violencia; que la dignidad de la persona sea siempre respetada”, porque su mensaje no fue en esa dirección. Como hombre político, el Obispo de Mar del Plata, merece el rechazo social porque su discurso está parcializado, ideologizado, carente de objetividad analítica y como representante de la iglesia católica su misión deja más dudas que certezas. En ningún momento mencionó particularmente las victimas que dejaron los grupos terroristas, ni a las más de 3000 personas a quienes ilegalmente se las acusa de lesa humanidad e impunemente la justicia les viola sus derechos humanos, ante el silencio de la Iglesia Católica y sus representantes. Paris, 21 mayo 2019. CasppaFrance


[3] A/59/2005, párrafo 91, informe SG de la ONU http://daccess-ddsny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N05/270/81/PDF/N0527081.pdf?OpenElement      
[4]       Informe sobre Terrorismo y Derechos Humanos CIDH, 22 octubre 2002, parrafo12. http://www.cidh.org/terrorism/span/indice.htm    Introducción, punto B.
[5] Consejo Europeo, articulo 1 de la Decisión Marco, 13 junio 2002 (2002/475/JAI) http://eur-lex.europa.eu/legal-content/FR/TXT/PDF/?uri=CELEX:32002F0475&from=FR       
[6] Convenio Internacional para la represión de la financiación del Terrorismo del 09 /12/1999. http://www.oas.org/juridico/spanish/tratados/sp_conve_inter_repre_finan_terro.pdf       
[7] SdN. Convención por la prevención y represión del terrorismo. Ginebra, 16/09/1937 http://legal.un.org/avl/pdf/ls/RM/LoN_Convention_on_Terrorism.pdf         
[8] Código penal argentino, artículo 41 quinquies: “Cuando alguno de los delitos previstos en este Código hubiere sido cometido con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, la escala se incrementará en el doble del mínimo y el máximo”.

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