Cuando la retórica suplanta al análisis: una crítica al “fin de ciclo occidental”

  

 Por Mario Sandoval1


El artículo titulado “El fin de ciclo occidental está regado de supremacismo blanco”, https://www.pagina12.com.ar/2025/12/27/el-fin-de-ciclo-occidental-esta-regado-de-supremacismo-blanco/, de la señora Sandra Russo, publicado por Página 12 el 27diciembre2025, se presenta como un análisis periodístico, pero en realidad funciona como un manifiesto ideológico. Su título ya condiciona la lectura: no informa, sino que orienta al lector hacia una conclusión preconcebida. Desde la filosofía política y crítica, es posible identificar una serie de limitaciones que lo alejan de un examen racional e imparcial.

Recordando que

Estamos en presencia de un título que condiciona la lectura, porque en este caso el título cumple una función performativa: encuadra el sentido antes de que el lector acceda al contenido. Como advertía Hannah Arendt en Entre el pasado y el futuro2, la diferencia entre opinión y juicio crítico es esencial para la vida pública. Aquí, las opiniones se disfrazan de juicios, anulando la pluralidad y reduciendo el espacio de debate.

Además, el texto recurre, sin mencionarlo, a léxico propio del wokismo, del “sur global” y del mundialismo, pero nunca define ni explica estos conceptos. Nos encontramos frente a nociones sin delimitación epistemológica y ausencia de método. Karl Popper, en La lógica de la investigación científica3, estableció que toda afirmación debe ser falsable para ser considerada seria. En este caso, las consignas no pueden ser contrastadas ni refutadas, lo que las convierte en dogmas. Sin método ni fuentes verificables, el discurso se vuelve arbitrario

La autora introduce factores históricos, culturales y geopolíticos que se yuxtaponen sin establecer relaciones causales claras. Existe una mezcla superficial de variables. Se confunden hechos con valoraciones, lo que constituye un error categorial. Jürgen Habermas, en Teoría de la acción comunicativa4, subrayó que la racionalidad pública exige distinguir entre comunicación orientada al entendimiento y comunicación estratégica. El artículo cae en lo segundo: busca adhesión ideológica, no deliberación.

Afirmando que

El texto extrapola fenómenos particulares (como el supremacismo blanco en ciertos contextos) hacia una conclusión global sobre “el fin de ciclo occidental”. Esta universalización sin evidencia constituye una falacia de generalización, incompatible con un análisis riguroso.

El artículo carece de pluralidad de fuentes y de contraste de perspectivas. Desde la óptica de la razón comunicativa de Habermas, esto implica un déficit deliberativo: se impone una visión única en lugar de abrir un espacio de discusión. Incluso desde la ética de la liberación de Enrique Dussel (Ética de la liberación en la edad de la globalización y de la exclusión5, puede señalarse que un discurso emancipador exige responsabilidad frente al otro y fundamentación racional; sin ello, se convierte en mera consigna.

El estilo de la señora Russo se caracteriza por frases largas y complejas, con resonancias literarias que generan la impresión de consignas rimadas. Se privilegia el impacto emocional por sobre la transmisión de conocimiento. Michel Foucault, en La arqueología del saber6, mostró que los discursos pueden funcionar como dispositivos de poder que producen “verdades” sin someterse a criterios de verificabilidad. Aquí, la retórica sustituye al análisis.

Constatando que,

Desde una perspectiva epistemológica, el artículo carece de criterios de validación y falsabilidad. La ausencia de definiciones operativas y de método impide que sus afirmaciones se conviertan en conocimiento verificable. El discurso se sostiene en consignas, no en pruebas.

Ontológicamente, la noción de “fin de ciclo occidental” se presenta como una entidad totalizante, sin precisar su estatuto: ¿es un proceso histórico, un fenómeno cultural, una categoría política? La ambigüedad ontológica convierte la expresión en un significante vacío, susceptible de ser llenado con cualquier contenido ideológico. La crítica filosófica exige distinguir entre categorías analíticas y metáforas políticas; de lo contrario, se banalizan conceptos que deberían ser tratados con rigor.

Anticipando críticas

Es previsible que una crítica como la aquí expuesta pueda ser descalificada de manera apresurada y ad hominem. Algunos podrían acusarla de “academicismo excluyente”, por citar a filósofos como Habermas, Arendt o Foucault. Sin embargo, el recurso a estos autores no busca excluir al público, sino dar rigor y claridad a principios universales de objetividad y pluralidad.

Otros podrían interpretar que señalar las limitaciones del artículo equivale a negar la existencia de fenómenos como el supremacismo blanco. Nada más lejos: lo que se reclama es que esos temas sean tratados con método, evidencia y pluralidad, para que el debate público sea serio y no quede reducido a consignas.

También es posible que se sugiera que esta crítica responde a una parcialidad política. Frente a ello, basta recordar que los argumentos se apoyan en criterios filosóficos reconocidos: la falsabilidad de Popper, la distinción entre opinión y juicio de Arendt, la razón comunicativa de Habermas, la crítica del poder discursivo de Foucault y la ética de la liberación de Dussel. Estos principios trascienden cualquier alineamiento partidario.

Finalmente, algunos podrían desestimar la crítica como “mera opinión”. Pero la diferencia es clara: mientras el artículo original carece de método y evidencia, esta respuesta se apoya en tradiciones filosóficas consolidadas que garantizan un acercamiento a la certeza y la objetividad.

Conclusión

El texto analizado se aleja de los estándares del periodismo objetivo y del análisis pluridisciplinario crítico. Más que un examen racional, constituye un ejercicio de retórica ideológica. Señalar estas limitaciones no implica negar la importancia de los temas tratados, sino reclamar que sean abordados con rigurosidad, pluralidad y método, condiciones indispensables para un debate público serio.

La crítica aquí presentada demuestra que el texto carece de validez filosófica y política, y que su valor reside más en la batalla ideológica que en el pensamiento crítico. Preservar la seriedad del debate democrático requiere distinguir entre metáforas políticas y categorías analíticas, evitando la banalización de conceptos que demandan rigor y precisión."

Yo elegí defender los Derechos Humanos sin especulaciones ideológicas y para todos por igual, evidentemente, la señora Russo, no. Prof. Mario Sandoval, Presidente Casppa-France, Campo de Mayo, 28diciembre2025.


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1- Mario Sandoval, francés, nació en Buenos Aires. Formación y actividades en ciencias políticas, filosofía, habiendo ocupado funciones en los sectores públicos y privados, la docencia superior y consultorías, a nivel nacional e internacional, en los campos de las relaciones internacionales, la geopolítica. Detenido arbitrariamente por la Argentina, actualmente privado de libertad en la prisión de alta seguridad de la U34 del SPF. Presidente de Casppa-France.

2- Arendt, H. (1961). Entre el pasado y el futuro. New York: Viking Press.

3-Popper, K. (1934). La lógica de la investigación científica. Viena: Julius Springer.

4- Habermas, J. (1981). Teoría de la acción comunicativa. Frankfurt: Suhrkamp.

5- Dussel, E. (1998). Ética de la liberación en la edad de la globalización y de la exclusión. Madrid: Trotta.

6-Foucault, M. (1969). La arqueología del saber. París: Gallimard. 

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 Libertad de expresión, opinión, pensamiento: Art: 4, 10, 11 Declaración de los Derechos Humanos y del Ciudadano 1789. Art: 19 Declaración Universal de los Derechos del Hombre 1948, Art 19 Pacto Internacional relativa a los Derechos Civiles y Políticos 1966, Art 9, 10 Convención Europea de Derechos Humanos 1950, Art. 13 Convención Americana sobre los Derechos Humanos, las Constituciones de países democráticos

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