El Conflicto entre Ciencia y Militancia: La Responsabilidad Académica ante la Sociedad.

Por Mario Sandoval1
A partir de la reciente entrevista de la Dra. Bertoia publicada en Pagina 12, « Hay que recuperar la memoria de la lucha contra la impunidad” https://www.pagina12.com.ar/2026/02/06/daniel-feierstein-hay-que-recuperar-la-memoria-de-la-lucha-contra-la-impunidad/, opera una interpelación crítica sobre la praxis del entrevistado, el sociólogo Daniel Feierstein. Esta idea no nace de una voluntad correctora, sino de la necesidad de confrontar afirmaciones que nos interpelan como sujetos racionales y miembros de una sociedad civil. Si bien el discurso surge de un académico reconocido, el contenido analizado no constituye, forzosamente, un ejercicio de sociología; se trata de una composición de retórica estratégica que utiliza el prestigio de la ciencia para validar construcciones que la ontología y la epistemología deben señalar como inconsistentes.
Esta critica se aleja de cualquier rivalidad ideológica o militante. No se juzga la posición del autor, sino la mala praxis intelectual consistente en deformar categorías universales para ajustarlas a fines ideológicos.
Recordando que,
La sociología debe ocuparse de hechos reales. En la entrevista analizada, se constata una suplantación del hecho: al no existir los elementos típicos del genocidio (exterminio de grupo nacional, étnico, racial o religioso), el autor analiza una categoría inexistente en el plano fáctico-jurídico.
Escuchando la advertencia de Theodor W. Adorno2, quien afirma como principio rector que "la tendencia del pensamiento a sustituir el objeto por su propio concepto es el inicio de la ceguera ideológica", se evidencia que el autor incurre en una reificación de la nada. Al presentar el concepto de 'genocidio' como un hecho social preexistente y absoluto, no describe una realidad, sino que otorga entidad de "cosa" a una interpretación que carece de referente en el mundo fáctico. Es la construcción de un ente inexistente mediante el abuso del lenguaje técnico para forzar conclusiones políticas que la evidencia, por sí misma, jamás podría sostener.
Confirmando que,
La premisa del autor según la cual la "profesionalización" académica es un obstáculo para la lucha popular representa una inversión de la lógica científica. Max Weber3 establece que es imperativo distinguir entre la "relación con los valores" y los "juicios de valor", exigiendo al científico la capacidad de reportar datos que incomoden sus propias convicciones. Al proponer una academia "imbricada en la lucha", el autor claudica ante la ética de la convicción, sustituyendo el análisis riguroso por una "reflexión estratégica" dispuesta a deformar la realidad en función de su utilidad política.
Frente a esta dialéctica de la complejidad artificiosa, surge la interpelación de Arthur Schopenhauer4, quien advirtió sobre aquellos que utilizan un lenguaje oscuro para simular profundidad donde solo hay vacío. El uso de conceptos densos en el artículo analizado no parece buscar la claridad, sino crear una post-verdad académica que se valida por la autoridad del título y no por la evidencia.
Asimismo, el diagnóstico falla al ignorar las leyes de la imitación de Gabriel Tarde5. Mientras que la óptica durkheimiana6 del autor ve el rechazo juvenil como un fallo de "transmisión estructural" , Tarde demuestra que el fenómeno es intersubjetivo: los jóvenes imitan modelos de prestigio. El rechazo a la narrativa de Feierstein es la respuesta a un modelo que ha perdido su "imitabilidad" al ser percibido como falto de rigor.
Observando que,
Afirmar que la justicia se logra por la "presión popular" valida que esta sea fruto de la coacción y no de la prueba. Para un sociologo, presentar el somentimiento del Estado de Derecho como un triunfo es una falta ética insalvable. Como señala Hans Kelsen7, la validez del sistema jurídico reside en la norma y el procedimiento, no en la voluntad de las masas. Imponer una Justicia de Autoridad sobre una Justicia de Evidencia es una apología de la anomia que la academia no puede soslayar.
Esta interpelación se funda estrictamente en principios lógicos y metodológicos. Se rechaza cualquier intento de reducir estas observaciones a una rivalidad ideológica o a cuestiones de género, raza o religión8. El uso de un título de sociólogo para presentar una narrativa como verdad científica es una forma de violencia simbólica, tal como advierte Pierre Bourdieu9, que erosiona el contrato de confianza entre la ciencia y la sociedad. La sociología debe explicar lo que es, no lo que el sociólogo desea imponer ideológicamente.
Yo elegí defender el Estado de derecho, los Derechos Humanos y los principios de legalidad, sin especulaciones dogmáticas e ideológicas, los defensores de la ciencia militante, no. Prof. Mario Sandoval, Presidente Casppa-France, Campo de Mayo, 16febrero2026.
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1- Mario Sandoval, francés, nació en Buenos Aires. Formación y actividades en ciencias políticas, filosofía, habiendo ocupado funciones en los sectores públicos y privados, la docencia superior y consultorías, a nivel nacional e internacional, en los campos de las relaciones internacionales, la geopolítica. Detenido arbitrariamente por la Argentina, actualmente privado de libertad en la prisión de alta seguridad de la U34 del SPF. Presidente de Casppa-France.
2- Adorno, Theodor W. (2005). Dialéctica negativa (J. M. Ripalda, Trad.). Akal. (Obra original publicada en 1966
3- Weber, Max (1919). El político y el científico. Alianza Editorial. (Establece el deber de honestidad intelectual frente a la pasión militante)
4- Schopenhauer, Arthur (1851). Parerga y paralipómena. (Crítica a la oscuridad deliberada del discurso filosófico para ocultar la ausencia de ideas claras
5- Tarde, Gabriel (1890). Las leyes de la imitación. (Analiza el prestigio como motor de la conducta social y la imitación intersubjetiva). Tarde explica que lo social se propaga por oleadas de imitación de modelos que poseen "prestigio".
6- Durkheim, É. (2001). Las reglas del método sociológico (L. E. Galván, Trad.). Fondo de Cultura Económica. (Obra original publicada en 1895). Durkheim propone tratar los hechos sociales como "cosas" (objetivismo), algo que el sociologo entrevistado deforma al tratar sus "narrativas" como si fueran hechos probados (Reificación)
7- Kelsen, Hans (1960). Teoría pura del derecho. UNAM. (Fundamenta la justicia en la norma y la legalidad frente a la coacción
8- Bunge, Mario (1999). Las ciencias sociales en discusión. Sudamericana. (Advierte que la crítica científica debe ser impersonal y basarse en la evidencia)
9- Bourdieu, Pierre (1997). Sobre la televisión. Anagrama. (Analiza la violencia simbólica de imponer categorías ajenas a la realidad desde la autoridad)
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Libertad de expresión, opinión, pensamiento: Art: 4, 10, 11 Declaración de los Derechos Humanos y del Ciudadano 1789. Art: 19 Declaración Universal de los Derechos del Hombre 1948, Art 19 Pacto Internacional relativa a los Derechos Civiles y Políticos 1966, Art 9, 10 Convención Europea de Derechos Humanos 1950, Art. 13 Convención Americana sobre los Derechos Humanos, las Constituciones de países democráticos
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